¿Quién no se siente atraído por el pasado histórico? Jordania representa una región de insuperable memoria del pasado. Petra, Qasr o Qusayr Al-Amra y Umm ar-Rasas se encuentran dentro de los sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO World Heritage Centre. La aventura de conocer estos y otros interesantes parajes del reino hachemita es una experiencia singular.
Esta región tiene la capacidad de hacerte experimentar una mezcla de sensaciones: sentirte un habitante de las antiguas caravanas tras la Tierra Prometida, un romano surcando las rutas comerciales de la época, un nabateo originario de la ciudad de Petra, un fiel en peregrinación acudiendo al legendario monte Nebo o al lugar donde Jesucristo fuera bautizado, un devoto camino a La Meca, o un cruzado amparándose en las fortificaciones de un castillo medieval.
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Qué ver en Jordania, un tour digno de recordarse
Hasta los viajeros más experimentados quedarán impresionados por todo lo que es posible conocer en Jordania. Aquí te damos una guía de los lugares que no podrás perderte, en una planificación mínima de 7 días. Prepara tu itinerario sin dejar de lado ninguno de ellos.
Petra, el lugar más famoso de Jordania
Considerada una de las siete maravillas del mundo moderno, impresiona primeramente por el milagro de ingeniería que representa una ciudad literalmente tallada en los acantilados. El Monte Jebel al-Madhbah ha quedado como testigo de esta portentosa hazaña.
Los tonos rojizos de la piedra envuelven al visitante en una atmósfera característica. Destaca el diseño de la fachada de Al Khazneh (El Tesoro), el monumento más conocido del recinto. Los amantes del arte descubrirán en la Tumba del Obelisco una simbiosis entre los estilos egipcio y grecorromano. La cámara de tres niveles esculpida en la roca conocida como la Tumba de la Urna o el Triclinium de Bab as-Siq servía de lugar de reunión en honor a los difuntos.
Si vas a permanecer un mínimo de tres noches consecutivas en el país, adquiere el pase oficial en la web de Jordan Pass antes de volar; este trámite exonera la tasa del visado de entrada en el aeropuerto y cubre las entradas a Petra y a más de 40 atracciones turísticas.

Los escarpados tonos rojos envuelven al visitante en una atmosfera de sagrada presencia. Destaca mucho el cuidado en el diseño del frontón de Al Khazneh (La Puerta del Tesoro). Es el monumento más asombroso de la ciudad.
Los amantes del arte descubrirán en La Tumba del Obelisco, una simbiosis entre los estilos egipcio y grecorromano. La cámara de tres niveles esculpidos en el acantilado conocida como La Tumba de la Urna o el Triclinium de Bab as-Siq, servía de lugar de celebración en honor a los muertos.
Petra refleja la prosperidad que debió gozar como ciudad capital de los árabes nabateos. El agua y la relativa seguridad, crearon el clima más favorable para un intenso comercio. De Arabia llegaba el incienso, del mar Rojo las perlas, y de la India sedas y las más variadas especias. Puede decirse que Petra representa el orgullo histórico de Jordania.
La Pequeña Petra (Siq Al Barid)
Ubicada a corta distancia del yacimiento principal, esta pequeña urbe tallada en la roca se encuentra en el área del Valle del Rift. Al ser menos transitada, permite observar con mayor calma los restos arqueológicos.
Posiblemente esta localidad era utilizada por las caravanas que se dirigían a Petra como punto de descanso donde alojarse y comerciar. Su acceso discurre entre paredes rocosas que limitan la entrada de luz solar, manteniendo temperaturas frescas, motivo por el cual se la conoce localmente como Siq Al Barid (Cañón Frío).

El desfiladero Siq
Para llegar a las ruinas de Petra es necesario realizar una caminata de algo más de un kilómetro desde el pueblo de Wadi Musa a través del Siq, un angosto desfiladero delimitado por paredes de roca de hasta 80 metros de altura.
A lo largo del camino se observan pequeños nichos tallados en las paredes que albergaban representaciones religiosas nabateas, así como los restos de los canalizaciones de agua y arcos antiguos que daban la bienvenida a los comerciantes.

Ammán
No podrías perderte de una ciudad conocida en el lenguaje coloquial como la «Tierra de la Hospitalidad». Una tierra que conoció todo tipo de civilizaciones debe tener cosas muy interesantes que contarnos. Al comienzo de tu visita el alegre serpenteo de las calles te da la bienvenida. Y luego lo harán los tenderetes en las plazas y las torres de las mezquitas.

Lo más emocionante de visitar esta ciudad, es observar como lo antiguo y lo moderno puede convivir creando un estilo innovador de vida. Por ejemplo, exuberantes bulevares, cafés sofisticados, boutiques, edificios comerciales, estaciones de transporte, y demás, se dan la mano con una historia que data de hace 8.500 años a.C., y que naturalmente ha dejado un testimonio arqueológico muy importante. Añade ahora mismo a tu menú el Teatro Romano y las ruinas de las fortificaciones amonitas.
La capital de Jordania te invita a conocer el Teatro Romano y la ciudadela de Jabal al-Qal’a, donde apreciarás el Templo de Hércules, el Museo Arqueológico, el Palacio de los omeyas, y una iglesia bizantina.
Hay varias cosas para ver en Ammán, aquí os dejamos una recopilación:
Arte urbano
Por todo el centro de la ciudad, podrás ver una gran colección de arte urbano. Es una de las cosas más sorprendentes de la visita a Jordania, porque no es habitual asociar Jordania con grafitis.
Ciudadela
Además, cerca de la ciudad hay ruinas históricas como las de la Ciudadela, con restos de las Edades de Bronce y Hierro, romanos, omeyas… y su ubicación en colina la convierte en el mejor mirador de la ciudad.
Zocos
Si eres de ir de compras, los zocos de Ammán están muy bien, y hay mucha variedad de productos para comprar en ellos. No tienen la espectacularidad de los zocos de ciudades más conocidas como Estambul o Damasco, pero son una muy buena experiencia. Es muy interesante comprar especias en alguno de estos zocos de Ammán.
Castillo de Ajlun
Otra importante receta para agregar al menú de conocer Jordania, la representa esta fortaleza construida en el siglo XII bajo el liderazgo del legendario sultán Saladino. Desde Amman podrás llegar hasta aquí, aproximadamente en una hora viajando en automóvil.

La cima del monte ‘Auf lugar de su emplazamiento, constituye un lugar privilegiado, pues desde las almenas del castillo se dispone de una vista espectacular sobre el valle del Jordán y las montañas de Galilea.
A pesar de los trabajos de restauración que se le han hecho a la edificación, continúa siendo interesante recorrerlo, explorar dentro de sus cámaras, torres, y patios interiores. En tu plan de viaje a Jordania, no puede faltar esta visita.
Jerash
Si alguna ciudad dentro de Jordania puede competir con Petra en el interés del público visitante, es esta: Jerash. Se le considera una verdadera joya dentro de la civilización grecorromana.
Se aprecia la infinita riqueza histórica que posee esta gran ciudad, pues sus restos se encuentran bastante bien conservados. Por esta razón, visitar Jordania y no llegar a conocer a la también denominada Pompeya de Oriente, es perderse de un testimonio cultural muy relevante.
Sus foros rodeados de grandiosas columnatas, templos devenidos en iglesias bizantinas, monumentales plazas, creaciones arquitectónicas tan formidables como el Arco de Adriano, hacen adivinar un pasado glorioso. Su estratégica ubicación en un valle fértil rodeado de montes, le valió gran prosperidad en el área de la agricultura y la minería. Es fácil comprender que este sea otro de los destinos sorprendentes en la gran aventura de visitar Jordania.
Qasr El- Kharana
Emplazado en el desierto oriental de Jordania, se encuentra este curioso castillo. Su singularidad deriva del hecho de estar en presencia de una fortaleza que aparentemente no cumplía funciones militares. Sus torres macizas no reúnen los requerimientos de ataque y defensa que se observan en castillos convencionales. Algunos historiadores justifican este hecho, proponiendo la tesis de que esta edificación era utilizada para celebrar reuniones de carácter político, entre las autoridades omeyas (linaje árabe que emprendería las conquistas musulmanas) y los grupos tribales de la localidad.

El viajero puede encontrar muy interesante no solo que se trata de una edificación levantada en medio de kilómetros de océano de arena desértica, si no que al explorar su interior todavía se consiguen en algunas estancias del lugar, adornos de estuco, pórticos, y columnas talladas sobre yeso.
Qasr o Qusayr Al-Amra
Jordania exhibe con gran orgullo el castillo de Qusayr Al-Amra, luego que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Esto habla por sí mismo de las magníficas condiciones que conserva este famoso establecimiento omeya en el desierto.

El término Qusayr Amra significa El Castillo Rojo, y es lo primero que llama la atención del visitante. Da la sensación de estar viendo una piedra de granate conservada en el estuche amarillento del desierto oriental de Jordania.
Qusayr Amra era en realidad un conjunto de edificaciones, formado por el castillo propiamente como fortaleza y residencia para el esparcimiento, el hammam (zona de baños, vestuarios), una posada en la vía y un pabellón de caza. Además de la importancia arquitectónica de este complejo, sorprende al público occidental, los murales de pintura figurativa. Las figuras representadas consisten en su mayoría de escenas de caza, carreras de perros, mujeres semidesnudas, y competencias de lucha.
Qasr El-Azraq
Los visitantes de esta fortaleza vienen atraídos en su mayoría por la gran significación histórica del lugar. Qasr El-Azraq fue constituido cuartel general por Sharif Hussein Bin Alí y T.E. Lawrence (mejor conocido como Lawrence de Arabia) para desde allí planificar la rebelión árabe contra el imperio otomano en los años 1917-18. La sala utilizada por estos personajes es de las más buscadas en todo el recinto.
El Castillo Azul, como también se le conoce debido a que el basalto utilizado en su construcción, parece en ocasiones tomar esa tonalidad, fue ubicado estratégicamente en medio del Oasis de Azraq. Sorprende reconocer que esta era la única fuente de agua en una superficie de aproximadamente 12.000 kilómetros cuadrados.
Qasr El-Azraq, junto a Qasr El- Kharana y Qasr o Qusayr Al-Amra, forman el conjunto de los denominados Castillos del Desierto.
El Monte Nebo
Si hay un sitio histórico y religioso en Jordania, con mucha fuerza para atraer creyentes de las tres religiones monoteístas, ese es el Monte Nebo. Moisés se encuentra dentro de los personajes más admirados en el mundo. La historia bíblica nos dice que Dios le mostró la Tierra Prometida, sobre este monte que se eleva unos 820 metros sobre el valle del Jordán. Luego el gran líder moriría allí mismo.

Actualmente los asistentes pueden visitar el monasterio franciscano, el Antiguo Baptisterio, y los famosos mosaicos. Y si las condiciones climáticas lo permiten, se puede tener una vista de la ciudad de Jerusalén y el Mar Muerto.
Madaba
Esta antigua y pequeña ciudad se encuentra en la médula histórica de Jordania. Es de obligado tránsito pasar por la iglesia de San Jorge, y admirar allí el arte bizantino expuesto en los nichos, además de los muchos mosaicos (por algo es también conocida como la Ciudad de los Mosaicos). Es impresionante el famoso mapa de Jerusalen y Tierra Santa elaborado con millones de piezas.

Esta ciudad se encuentra a solo 30 kilómetros de Ammán, la ciudad capital de Jordania. Es imprescindible recorrer las catacumbas de la Iglesia de la Decapitación de San Juan Bautista, subir hasta el campanario y sorprenderse desde allí, con la vista en primer plano de la Gran Mezquita.
Umm ar-Rasas
Umm Ar-Rasas es otra de las ciudades antiguas referidas en la Biblia. Quedan pocos restos de la ciudad, pero suficientes para decretarla Patrimonio Mundial de la UNESCO. Solamente con su principal atracción: el mosaico más grande de Jordania, cubriendo todo el piso de la Iglesia de San Esteban, sería suficiente para otorgarle la importancia que merece desde el punto de vista histórico y arqueológico.
Además de la Iglesia de San Esteban, fueron excavadas otras iglesias bizantinas, dentro de las cuales destacan la Iglesia de la Palmera y la Iglesia de los Ríos. Ambas famosas debido también a sus magníficos murales de mosaico.
Betania
Viajar a Jordania es definitivamente pisar tierra bíblica. Otro lugar de gran carácter religioso lo ofrece Betania. Esta se encuentra a 9 kilómetros al norte del Mar Muerto, y en la orilla oriental del río Jordán.
Textos bizantinos del medioevo, han dado fe señalando a Betania como el lugar donde el Señor Jesucristo recibió el bautizo por parte de Juan Bautista. Betania ofrece una inmejorable oportunidad no solo de conocer un lugar arqueológico, sino afirmar la fe religiosa. Más que una visita turística es un peregrinaje, y veneración por un acto que une la fe y el compromiso.
Camino de los Reyes
Podemos imaginar el Camino de los Reyes como la columna vertebral de una Jordania rica en historia. Es un recorrido norte-sur desde Ammán hasta Petra. Esta vía de más de 5.000 años de antigüedad serpentea por muchos pequeños pueblos y ciudades
Tu visita a Jordania debe incluir el más fantástico de los viajes por carretera. No te puedes perder de los maravillosos parajes naturales, de sitios históricos como los antiguos vestigios romanos, las fortalezas de los cruzados. Algunos puntos atractivos de la ruta, ya los hemos mencionado como el pueblo Madaba, el monte Nebo. Más abajo hablaremos del castillo de Kerak.
Castillo de Kerak
Esta famosa fortificación de los cruzados ha quedado como exponente de una avanzada arquitectura militar. Como ya indicamos podemos llegar al lugar a través del antiguo Camino de los Reyes.
Hablar del Castillo de Kerak (o Karak) es hablar del castillo más insigne en Jordania. Entre los castillos cruzados, es probable que Kerak ostente el título del más visitado.
En la época en que se construyó esta fortaleza en lo alto de la colina, los tiempos exigían control vigilante y mano dura contra viajeros y comerciantes provenientes de las tierras del Mar Muerto, La Meca y Damasco.
El visitante es sorprendido por la confluencia de estilos de construcción. Los cristianos utilizaron el basalto; mientras musulmanes, otomanos y mamelucos, la piedra caliza blanca.
Desierto de Wadi Rum
Jordania tiene su sitio para hacer turismo ecológico: el Desierto de Wadi Rum.
El tiempo parece haberse detenido en este valle desértico. Tal vez por esa causa sirvió de set a la filmación de Lawrence de Arabia. El Valle de la Luna como también se le conoce, se ha constituido en imprescindible para cualquier viaje que se haga a Jordania.

Por tratarse de una zona protegida, el viajero puede efectuar prácticas de senderismo, excursiones por el desierto en camello, o escalar paredes de piedra caliza.
La vista de los atardeceres, provoca una auténtica experiencia mística en quienes se compenetran con este maravilloso paisaje natural.
Aqaba
Entre las majestuosas montañas desérticas y el Mar Rojo, se encuentra la única ciudad costera de Jordania, la ciudad de Aqaba. Las espectaculares vistas submarinas de los arrecifes de coral y la abundante fauna marina, atraen la atención de los practicantes de buceo profundo y snorkel en todo el mundo.
Sus playas y hoteles te brindarán los días más relajantes que podrás encontrar en el Medio Oriente.
Mar Muerto
Podríamos definir que el Mar Muerto ofrece un turismo de salud y bienestar en Jordania. La gran densidad salina de las aguas, te permite flotar boca arriba sin ningún esfuerzo. Esto proporciona una relajación inusitada. Además, el Mar Muerto también suministra un lodo negro muy estimulante y beneficioso para la piel.

Como titulamos al principio, podríamos decir que visitando Jordania no solo estamos saludando cordialmente la historia; estamos permitiendo que voces y hechos del pasado acudan en nuestro auxilio, haciendo que entendamos mejor las bases de nuestra civilización. Así seremos ciudadanos más conscientes del rol que debemos desempeñar en el mundo.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Jordania
Sí. Sin embargo, si adquieres el pase Jordan Pass antes de volar y permaneces al menos tres noches consecutivas en el país, la tasa del visado de entrada queda eximida directamente a tu llegada al aeropuerto.
La moneda oficial es el dinar jordano (JOD). Es una divisa fuerte respecto al euro. Aunque las tarjetas se aceptan en hoteles y grandes establecimientos, el dinero en efectivo es imprescindible en mercados, transporte y pequeños comercios. Consulta el cambio oficial actualizado en el Banco de España.
Descubre la magia Jordania con total tranquilidad
Recorrer los desfiladeros de Petra, atravesar en 4×4 los paisajes desérticos de Wadi Rum y flotar en las aguas del mar Muerto es una experiencia fascinante. No obstante, las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de España recuerdan la importancia de contar con cobertura médica adecuada durante la estancia en el extranjero.
Al contratar un seguro de viaje a Jordania, dispondrás de asistencia médica ininterrumpida las 24 horas a través de la aplicación móvil, atención en centros privados sin adelantar dinero de tu bolsillo e indemnizaciones ante cancelaciones o demoras en tus equipajes.
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